La Linajeña - Bandera Auténtica de Tucumán

miércoles, 8 de agosto de 2012

Por no integrar el "Vatayón Militante", Juan Carlos Benedicto sufre de discriminación carcelaria

El escribano Juan Carlos Benedicto, el primer civil acusado de delitos de lesa humanidad en la provincia de Tucumán, estuvo seis meses prófugo y fue capturado en junio pasado en Paraguay. Ahora, alojado en el penal de máxima seguridad del penal de Villa Urquiza, pidió permiso para rendir esta tarde la materia Derecho Romano II en la Facultad de Derecho de la UNT, donde tiene condición de alumno readmitido.

Pero el Tribunal Oral Federal de Tucumán, integrado por los jueces Gabriel Casas y Carlos Jiménez Montilla, negó el pedido al sostener que existe -en base a sus antecedentes- “un peligro cierto de fuga”. Además, recordaron la gravedad de los hechos que se le imputan.

“Conforme al requerimiento fiscal, a Juan Carlos Jesús Benedicto se le imputa la supuesta participación en los grupos de tareas o grupos operativos (“patotas”) del centro clandestino de detención que habría funcionado en el Arsenal Miguel de Azcuénaga y desde esa posición se le endilga su supuesta participación en la llamada “lucha antisubversiva” que se habría desarrollado en esta provincia, en la que habría constituido un eslabón en la implementación de un plan criminal y habría cumplido órdenes de represión clandestinas e ilegales, dentro de un dispositivo represivo”, argumentaron los jueces en la resolución que fue firmada el 3 de agosto pasado.

Por su parte, el fiscal General Subrogante, Leopoldo Peralta Palma, opinó que la “autorización solicitada constituye un nuevo ardid del imputado”. Recordó que Benedicto fue declarado rebelde en el proceso por haberse fugado el pasado 11 de diciembre de 2011 de una institución siquiátrica en la que se encontraba por supuesto intento de suicidio.

1 comentario:

  1. No es lo mismo escaparse de un psiquiátrico después de haberse intentado suicidar, que querer rendir una materia universitaria. En el primer caso demuestra desprecio por la justicia y por su propia vida, en el segundo, en cambio, demuestra aprecio por la justicia e interés en su propia vida (al querer obtener un título a partir del estudio). Por ende el encierro de Benedicto es totalmente INJUSTIFICADO. Lo que hacen los jueces Jiménez Montilla y Casas se llama VENGANZA. Que Benedicto rinda, y que a los jueces los destituyan por no cumplir con su labor.

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