La Linajeña - Bandera Auténtica de Tucumán

sábado, 11 de agosto de 2012

La familia salesiana de San Miguel de Tucumán inaugura su templo

Fachada en estilo moderno, más propia de un estadio techado que de una iglesia católica
Don Bosco, el padre de la familia salesiana, debió esperar más de 60 años para tener un templo propio. En el camino, la construcción se interrumpió cuando descubrieron las napas de agua subterránea y fue necesario esperar un par de años antes de volver a retomar las obras.

El diseño original de la planta también cambió varias veces. Tres o cuatro arquitectos se sucedieron. Según cuentan el párroco del templo San Juan Bosco, Miguel Mestre, y el sacerdote Ricardo Escaño, los planos originales pertenecen a Ernesto Vespignani. Era un sacerdote y arquitecto que también diseñó los templos de la orden en Córdoba, Rosario y Buenos Aires.

Vespignani estudió en Italia y fue enviado por Don Bosco a la Argentina con el encargo de que diseñara los edificios que le darían identidad a la orden. Su obra fue prolífica en cuanto a edificaciones religiosas.

Las adaptaciones finales las realizó la arquitecta cordobesa Ana Etkin. Ella le imprimió un marcado estilo moderno.

Hoy, el templo de Don Bosco combina columnas clásicas con un techo abovedado en hierro y madera. Estos cambios en el diseño original respondieron a la necesidad de construir una estructura más liviana en ese gran solar de casi 1.500 metros cuadrados.

En 1948 comenzó a construirse la capilla subterránea o cripta. El proyecto original preveía tres iglesias, una encima de la otra, simbolizando la iglesia purgante (en el subsuelo), la iglesia peregrina (el templo convencional) y la iglesia triunfante (los pasillos altos y el camarín). Esta es una tradición en las construcciones de la Iglesia católica.

Lo que sucedió fue que en medio de las excavaciones para los cimientos afloraron las napas freáticas. Hubo que detener las obras durante varios años porque no existía la tecnología adecuada para drenar y desviar litros y litros de agua que nunca dejaban de salir.

En esa cripta se llegó a formar una suerte de pileta donde el agua alcanzaba más de cuatro metros de agua... casi olímpica.

"En algún momento hasta se dudó de que se pudiera continuar con las obras, pero al parecer la voluntad de Don Bosco era otra", dijo el padre Escaño. En los 90 reiniciaron los trabajos. Mientras tanto, la parroquia continuaba funcionando en lo que había sido el teatro del colegio Tulio García Fernández. Con bombas eléctricas lograron retirar el agua y desviar y canalizar la napa.

Entre 1991 y 1993 se levantaron las paredes; en 1995 se colocó el techo (más liviano para no sumar peso a los cimientos) y hasta 2000 se revocaron las paredes interiores y se puso el piso.

En 2003 se inauguró el gran vitral que se ve desde la entrada. Fue realizado por un artista cordobés, y sintetiza la obra salesiana. En el centro están María Auxiliadora y Don Bosco, los patronos, y hacia los costados, imágenes que simbolizan la escuela, la casa, el patio y la iglesia, pilares de la acción evangelizadora y fraternal.

En 2006 se terminó la fachada, de estilo moderno, y en el templo se recibió la urna con las reliquias de San Juan Bosco. Los gastos de la construcción fueron costeados con rifas, bingos y colectas. Un gran esfuerzo de la familia salesiana.

El año pasado se trasladó el templo desde el teatro al nuevo inmueble casi terminado. Paralelamente, continuaron acondicionándose otras áreas, como el presbiterio, los baños, el depósito y el sagrario de bronce.

"Hasta el domingo se terminará de colocar la cenefa en la parte alta de la fachada, y de pulir los pisos, y vamos a colgar el Vía Crucis que hizo un artista tucumano, ex alumno del colegio", contaron los sacerdotes.

"Es la culminación de un período histórico de muchas marchas y contramarchas, y de esfuerzo. Este templo fue construido en el terreno que donó un salesiano", destacó el padre Escaño.

Después de más de medio siglo la orden de Don Bosco tiene una iglesia acorde con la importancia de su acción en la comunidad. 

3 comentarios:

  1. Una aberración esa fachada. No sé por qué dejan que los masones construyan templos cristianos.

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  2. El interior del templo es hermoso, pero pasas por la calle y te acercas a ver donde esta la boleteria para comprar las entradas para ver a Tucuman BB.

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  3. Ana Etkin??? Es una broma??? No existían los arquitectos católicos???

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