La Linajeña - Bandera Auténtica de Tucumán

sábado, 11 de agosto de 2012

En Tucumán encontraron una cápsula del tiempo enterrada por descendientes de Manuel Basail

El hallazgo

Paró la minicargadora cuando vio el tubo de metal. Recuerda que medía unos 40 centímetros (más o menos) y que para descubrir qué había adentro tuvo que romperlo. El borde derecho del papel grueso que contenía -y que simulaba ser un pergamino- estaba ajado, roto. Lo extendió y leyó: "(...) en el año del sesquicentenario de la Batalla de Tucumán (...) descendientes del abanderado del Ejército (...) teniente don Manuel Domingo Basail, se congregan en esta histórica plaza para depositar (...) un puñado de tierra extraída de donde descansaron sus restos (...)". Abajo había muchas firmas. "Me dio curiosidad y se lo mostré a un compañero que tiene esposa maestra y que sabe de estas cosas. Me dijo que lo guarde, porque seguramente tiene valor histórico", cuenta Vicente Mansilla. Al tubo metálico lo dejó entre los escombros que había estado removiendo con la máquina; al papel lo enrolló de nuevo y se lo llevó.

Ese mismo día lo volvió a desplegar frente a su esposa, Graciela, y a sus seis hijos (de 20, 19, 17, 15, 10 y 8 años). No le prestaron atención. Igual, Vicente lo metió en una bolsa y lo guardó -asegura- para esperar la oportunidad de devolverlo. "Aunque para ellos era un simple papel, a mí me dio la impresión de que algún tipo de valor debía tener", se justifica. Pero lo hace sin soberbia. Porque admite que lo suyo fue pura intuición. Y que el nombre de Basail le sonó tan irrelevante a él como a su familia.

Vicente es un operario municipal de 47 años que está trabajando en la plaza Belgrano desde que arrancó la remodelación, en marzo. Sabe que quienes dirigen las tareas están interesados en rescatar cualquier elemento histórico que sea encontrado entre la tierra removida de un lugar que desborda historia. Por eso, la experiencia de 15 años de obras municipales le permitieron darse cuenta inmediatamente de que lo suyo había sido un hallazgo.

Lo que descubrió es el testimonio de uno de los pocos homenajes que se les rindieron a los héroes de la Batalla de Tucumán en 1962, cuando se cumplió el 150° aniversario del combate. Debido a la convulsión política que sacudía al país hace 50 años (se habían enfrentado dos facciones de militares denominadas "colorados" y "azules"), el general (r) Ricardo Arandía, interventor de Tucumán, había ordenado que no se realizaran actos.

Sin embargo, algunos ya los había hecho: unos días antes del aniversario, los descendientes de Basail (un militar tucumano que portó la bandera patriota durante la batalla; ver "Basail, el abanderado...") y las autoridades del Instituto Belgraniano decidieron honrarlo. Y enterraron un tubo metálico que contenía tierra de su tumba en una iglesia de Río Chico y el pergamino. Lo hicieron unos cinco metros al sur de la pirámide. Allí quedó hasta que Vicente lo encontró.

Manuel Basail, el abanderado del General Belgrano

El 12 de agosto de 1945, los restos del teniente abanderado Manuel Domingo Basail, exhumados de la iglesia de Río Chico, fueron traídos a San Miguel de Tucumán. Se los veló en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno, con honores militares. Luego fueron conducidos a Buenos Aires, y colocados junto a las cenizas de Manuel Belgrano, en Santo Domingo.

Muy pocos datos biográficos se tienen del teniente Basail. Se sabe que nació en Tucumán, en 1790, hijo de don José Basail y doña María Josefa Ramos. Consta en la documentación que Belgrano lo designó abanderado del Ejército del Norte, por sus "cualidades y meritoria conducta". Y el 21 de marzo de 1815 lo ascendió a teniente.

Es probable que dejó el Ejército en 1819, cuando se produjo la disolución del mismo tras el motín de Arequito. Ya vuelto a la vida civil, el gobernador Bernabé Aráoz lo designó "Oficial de Tasas" y, en setiembre de 1820 le confió la función de interventor del efímero "Banco de Rescate y Amonedamiento".

Se sabe que se exilió en Chile en la época de Rosas, y se estableció en San Felipe de Aconcagua. El escrito de 1970 de don Hugo Honorio Molina -de donde extraemos estos datos- expresa que allí "se casó con doña Pilar Illanes, tuvo hijos, hizo fortuna y se arruinó, volviendo años más tarde, cuando los tiempos se hicieron propicios, a ampararse junto a su hermano, el presbítero Francisco Basail, párroco de Río Chico". Allí murió el 21 de abril de 1859.

En la Casa Histórica existe una fotografía de Basail, muy retocada, que lo muestra con abundante y renegrida barba. 

1 comentario:

  1. Increible que el obrero, la mujer del obrero, ni ninguno de los hijos del obrero sepa quien fue Basail. ¿Qué clase de historia enseñan en las escuelas?

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