La Linajeña - Bandera Auténtica de Tucumán

martes, 31 de julio de 2012

Cafayate: mercaderes de la muerte piden ser alojados en el Sheraton

Un escalofriante relato reproduce las torturas, abusos y padecimientos que sufrió un joven de Cafayate por parte de oficiales de esa ciudad, durante el mes de abril. El padre de la víctima dijo que la Policía cafayateña posee una casa clandestina donde se realizan todo tipo de castigos ilegales.

Horacio Ibáñez, un vecino de Cafayate, denunció que la policía local detuvo a su hijo Jeremías, de 27 años, y lo retuvo en una casa clandestina donde lo torturaron durante siete horas. Aseguró que todo sucedió el 10 de abril y por recomendación de su abogado no había denunciado el hecho en los medios.

Ibáñez relató los hechos sufridos por Jeremías. Dijo que su hijo fue detenido a las 11 de la mañana del martes 10 de abril. "Lo levanto la policía, lo reviso y encontró que tenia marihuana. Lo tuvieron desde las 11 de la mañana hasta las 6 de la tarde de pie y esposado, le clavaron las esposas de tal manera que no se la podían sacar y las tuvieron que romper para sacárselas porque no salía porque no daba vuelta la llave. Yo vi las fotos que están en el expediente del Juzgado Nº 1 donde están las fotos de Jeremías con las muñecas laceradas, la carne, por las esposas", declaró en FM Aries.

El hombre aseguró que su hijo también sufrió torturas premeditadas y realizadas con alevosía. "Un balde de agua, submarino, después submarino seco, tenia moretones también en todo el cuerpo, estaba moreteado entero. Y durante el submarino seco algunos le pateaban en los testículos, otros le pegaban en las costillas, otros le pegaban en la cabeza. Eran tres, de los cuales solo reconoció a dos", dijo.

Para Ibáñez, lo peor de toda la situación fue el lugar donde la policía tuvo detenido a Jeremías; una casa sin señas particulares que para el padre del joven es "un chupadero". "Yo lo encontré ahí adentro, me dijeron que estaba incomunicado y él me gritaba desde adentro, me decían que no podía ver a nadie. Ahí lo tuvieron hasta las 6 de la tarde. Ese es un centro de detención ilegal, ahí no puede haber gente, no esta condicionado. No tiene celdas, estaba en una pieza que me hace notar él, una pieza con una ventana que tiene maderas en vez de vidrio. Con enchufes, y después son tan selectos que te sacan hasta los cordones de los zapatos, porque en una pieza con un enchufe, tenia relojes en la pared por eso sabe los horarios".

Contrariamente a las declaraciones de los funcionarios provinciales, que aseguran que los casos de torturas por parte de oficiales son casos aislados que no representan el accionar general de la fuerza; Ibáñez dijo que su hijo no fue la única víctima. "Los compañeros de celda de mi hijo eran tres, los tres estaban desfigurados y todo fue en la misma semana. En la misma casa clandestina que está destinada para detención. A uno le desarmaron la pierna y no sé si ese chico va a poder volver a caminar normalmente jamás. Y mandaron a un enfermero que dijo 'no tiene nada en la pierna, no están desfigurados'. Lo llevaron al hospital a revisación médica encapuchados. Es increíble".

1 comentario:

  1. ¿Qué? ¿No les dieron masitas y bombones? ¿Los tuvieron varias horas y sin un televisor con Direct TV? ¿Pero que se creen estos policías? ¿Qué trato les están dando a esas pobres víctimas de sus malas decisiones?

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