La Linajeña - Bandera Auténtica de Tucumán

viernes, 1 de junio de 2012

Sin justicia: Gerardo Epelbaum, dirigente de la rama aberrosexualista de La Cámpora condenado por narcotráfico, fue absuelto

Un tecnicismo legal deja libres a un grupo de delincuentes

Las cuatro personas condenadas en 2009 por la presunta venta de pastillas de éxtasis en el boliche "Nocturno", fueron absueltas por la Sala II de la Cámara de Casación Penal Federal, que declaró nulas las escuchas telefónicas ordenadas por el entonces juez federal Jorge Parache, que sirvieron como base de la investigación. Una de las víctimas aseguró que fue condenando por homosexual. “El fallo es un ejemplo en la limitación de la arbitrariedad policial y judicial”, opinó la abogada Carolina Epelbaum.

En 2004, la Policía Federal anunció que había desbaratado una banda que traficaba drogas y vendía pastillas de éxtasis en boliches tucumanos. Cinco años después, el juicio terminó con cuatro condenas.

Ariel Aquines Wartski fue condenado a cinco años de prisión por ser quien habría recibido la droga; Gerardo Epelbaum y Gerardo Farías fueron hallados culpables de comercialización de drogas en carácter de partícipes secundarios y condenados a dos años y medio; Pablo Silva fue condenado a cuatro años por el envío de la sustancia, y Ramón Diéguez (h), dueño de "Nocturno", fue absuelto.

Ninguno fue detenido tras el juicio, porque todos apelaron la sentencia. Sin embargo varios de los acusados estuvieron presos en Villa Urquiza, antes de iniciarse el juicio. Ahora les dieron la razón, y consideraron que las escuchas realzadas no podían ser usadas como prueba en su contra.

“Parache le dictó a Dieguez la falta de merito y la cámara lo procesó en virtud de la apelación del fiscal. Luego de 13 meses preso logramos la excarcelacion de Gerardo y por detrás de él, la de los otros imputados”, comentó en diálogo con Tucumán Hoy la abogada de la de Gerardo Epelbaum, Carolina quien además es su hermana.

“Elevada la causa a juicio, el fiscal pidió 12 años para Gerardo, las defensas planteamos la nulidad de la intervención telefónica por infundada, no nos hicieron lugar y condenaron a Gerardo a dos años y medio como participe secundario del delito de comercio de estupefacientes, por el que fueron condenados Aquines y Silva como autores a 5 años y 8 meses y 4 respectivamente. Contra esa sentencia interpusimos el recurso de casación porque, además, las desgrabaciones de las escuchas hacían alusión a la orientación sexual de Gerardo”, indicó.

De esta manera, la sala II de la Cámara Federal de Casación Penal (Figueroa, Ledesma y Slokar) “nos dio la razón en un fallo ejemplar, en el que ratifica la vigencia del sistema republicano y del estado de derecho, protegiendo a las personas de las injerencias arbitrarias de la policía avaladas por los jueces”, opinó Carolina.

“Al margen de la nulidad, de la alegría personal, del triunfo profesional, entendemos este fallo como un ejemplo de limitación a la arbitrariedad policial y judicial, de preservación de la intimidad de las personal y de profundo respeto por la vigencia de la Constitución Nacional y los tratados internacionales de derechos humanos que forman parte del texto constitucional”, dijo Epelbaum.

Lo que determinó el pedido de intervención telefónica fue la orientación sexual de Gerardo, ya que lo propios policías declararon que no vieron droga en el boliche, excepto que sintieron olor a marihuana y que vieron sexo. Cuando se les preguntó que vieron, uno dijo: ‘tres pares de pies por debajo de una cortina’.

Finalmente la abogada expresó que ‎"las afirmaciones, que en la causa dieran cabida a la intervención telefónica, no pasan el mínimo test de constitucionalidad ni convencionalidad, como para tener a dicha resolución como acto jurisdiccional válido".

En su cuenta de facebook, Gerardo Epelbaum contó lo que le tocó vivir durante los 15 meses que estuvo en Villa Urquiza.

“Entre octubre de 2004 y agosto de 2006 viví en el Penal de Villa Urquiza. En ese periodo murieron, allí, 14 personas. Algunos murieron a metros mio; acuchillados, suicidados. Recuerdo al ‘Ojorozo’, asesinado por poner la música a todo volumen, o Roldán, que le batió a la policía que habría un motín, y lo mataron en el baño con siete puntazos en la garganta. Lo vi allí sentado, en el rincón, con sus ojos abiertos, y un babero de sangre. Recuerdo a Julio César, asesinado con un tramontina en el corazón, escuché el rasguido de su piel, y entendí, cuando gritó, que era la última vez que lo hacía. También encontré el amor, formé una familia, y uno de mis hijos me salvó la vida cuando menino, un tipo inmundo, me quiso matar (mi hijo, Lezcano, se cruzó en el camino de la "punta" que venía directo a mi panza. Una extraña sensación la de saber que alguien puede ofrecer su vida a cambio de la tuya).

Estuve dos años allí, por que un grupo de policías y funcionarios judiciales eran tan homofóbicos que fueron capaces de arremeter contra la Constitución y arrasar con todas las convenciones de derechos humanos del mundo. Hoy la Cámara Nacional de Casación Penal ha dicho que la causa fue una formidable mezcla de prejuicios y homofóbia. Yo fui un preso político. Preso social. No era Justicia y hoy fue”. 


"Un ferviente cristinista"

Los más entusiastas del acto por el 9 de Julio en Tucumán donde participó Cristina Kirchner fueron los jóvenes de La Cámpora. Su espacio, justo frente al escenario, había sido reservado desde Buenos Aires y luego vallado. En el corralito, cantaron su amor por Cristina, deliraron por ella y la hicieron llorar recordando a Néstor. Gerardo Epelbaum, un ferviente cristinista, explicó su devoción por la Presidenta: “me parece que tiene una sensibilidad superior, me gusta cómo habla y en sus años de Gobierno tuvo algunas buenas ideas”. 


Un elegebetista infiltrado en el PJ

El pasado 20 de octubre, la sede del Partido Justicialista de Tucumán se llenó de colores, cuando por primera vez las banderas de la diversidad flamearon en su interior. Entre las columnas de simpatizantes, que acudieron para apoyar el cierre de las recientes campañas electorales, estaba presente La Cámpora Diversia Tucumán. La Cámpora Diversia en Tucumán surge impulsada por Gerardo Epelbaum, uno de los máximos exponentes locales de la lucha por el Matrimonio Igualitario. Epelbaum, con una extensa trayectoria de activa participación en el movimiento LGBT, además de ser el natural referente de ese espacio, es su coordinador general. Él define a La Cámpora Diversia como “un espacio orgánico de visibilidad de la diversidad dentro del kirchnerismo y un espacio kirchnerista en el ambito de la diversidad”.

Es indiscutible el impacto que aún tiene la gesta por la aprobación del matrimonio igualitario en el escenario politico partidario del país. A partir de esta lucha, una gran variantes de agrupaciones “con sensibilidad” LGBT surgieron en el seno de partidos políticos y agrupaciones partidarias. Epelbaum considera que esto “es un gran avance y responde a la lucha que desde hace 30 años los grupos diversos viene desarrollando. Hemos logrado que la sociedad entienda que no somos monstruos, que la diversidad enriquece lo social, y hemos hecho que haya una corriente de simpatía de la sociedad hacia nosotros/as. Por eso, los partidos han visto que era necesario que incluyan a la diversidad en sus agendas. Es producto de una lucha que fue muy dura, dolorosa y larga, pero se está logrando”.

Al momento de pensar cuál es el aporte de La Cámpora Diversia al movimiento LGBT, su coordinador afirma: “como Cámpora somos una organización que trabaja por Cristina, y el proyecto nacional y popular. La Diversidad esta en el corazón mismo del proyecto, La Cámpora trabaja y trabajará junto a todas las agrupaciones K para integrar a las minorías a un pais mas igualitario. Trabajaremos fundamentalmnete en la efectiva aplicacion de la ley de educación sexual integral, desde donde entendemos, se modificarán las pautas de conducta discriminatorias. Ese es nuestro aporte, el compromiso de seguir promoviendo una sociedad sin discriminación por orientación sexual, género o sexualidad” concluye Epelbaum.

1 comentario:

  1. Los policias se dieron cuenta de que estaban lidiando con un sodomita deyeneretti y sugirieron que lo investiguen por droga; obviamente acertaron. Ahora resulta que la corazonada de un profesional entrenado para detectar delincuentes no cuenta?? En que pais vivimos si no confiamos de los exitos de nuestra policia??

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