La Linajeña - Bandera Auténtica de Tucumán

jueves, 31 de mayo de 2012

Bochornoso: infames narcotraficantes tucumanos fueron liberados por la justicia incompetente

Las cuatro personas condenadas en 2009 por la presunta venta de pastillas de éxtasis en el boliche "Nocturno", fueron absueltas ahora por la Sala II de la Cámara de Casación Penal Federal, que declaró nulas las escuchas telefónicas ordenadas por el entonces juez federal Jorge Parache, que sirvieron como base de la investigación.

En 2004, la Policía Federal anunció que había desbaratado una banda que traficaba drogas y vendía pastillas de éxtasis en boliches tucumanos. Cinco años después, el jucio terminó con cuatro condenas.

Ariel Aquines Wartski fue condenado a cinco años de prisión por ser quien habría recibido la droga; Gerardo Epelbaum y Gerardo Farías fueron hallados culpables de comercialización de drogas en carácter de partícipes secundarios y condenados a dos años y medio; Pablo Silva fue condenado a cuatro años por el envío de la sustancia, y Ramón Diéguez (h), dueño de "Nocturno", fue absuelto.

Ninguno fue detenido tras el juicio, porque todos apelaron la sentencia. Ahora les dieron la razón, y consideraron que las escuchas realizadas no podían ser usadas como prueba en su contra.


"Ahí venden 'el bichito'". "La botellita de agua mineral cuesta $ 20". "Tiran agua desde el techo para que los que se drogan no se mueran deshidratados". Para el Tribunal Oral en lo Criminal Federal, las versiones que circulaban en torno a la venta de éxtasis en "Nocturno" y "Tjanaima" eran meros rumores sin sustento. Sin embargo, los jueces condenaron a cuatro de los cinco imputados por comercialización de estupefacientes, en el marco de una causa inédita en Tucumán.

Al sentarse ante los vocales, la súplica con tonada santiagueña casi queda atragantada en su garganta. "Soy inocente. Todavía no entiendo por qué estoy aquí", dijo Ramón Diéguez (h). Y los jueces le creyeron. El empresario estuvo acusado durante casi cuatro años de organizar la venta de éxtasis en "Nocturno". Fue absuelto.
 
Tras deliberar durante casi seis horas, los vocales consideraron que no había pruebas para demostrar que en el local bailable funcionaba una organización dedicada a comercializar droga.
 
Pese a esto, sí hallaron elementos para condenar a Ariel Aquines Wartski a 5 años y ocho meses de cárcel por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización. El joven fue interceptado en octubre de 2004 por la Policía Federal cerca de la terminal. Tenía en su poder 158 pastillas de éxtasis. "Era para consumo personal y para compartir con uno o dos amigos. Yo jamás vendí drogas", había asegurado el DJ riojano antes de escuchar la sentencia.
 
Según el fallo, quien había realizado el envío de las pastillas desde Quilmes (Buenos Aires) había sido Pablo Silva. Por esto, el farmacéutico fue condenado a cuatro años de prisión.
 
Los jueces también consideraron que Gerardo Epelbaum -socio de Diéguez (h) en "Nocturno" y también acusado de organizar la presunta banda- había cometido el delito de comercialización de drogas, pero como partícipe secundario. Durante una escucha telefónica realizada meses antes del secuestro de las pastillas, el empresario había acordado con un tal "Tato" que se enviara la droga. "Aquines tiene la plata", había dicho durante el diálogo.
 
Gonzalo Farías también fue condenado a dos años y seis meses de prisión, acusado de comercializar estupefacientes. El ex empleado de "Nocturno" y asistente de Epelbaum, por orden del tribunal, deberá ser sometido a un tratamiento para recuperarse de su adicción como parte de su condena, al igual que Silva.

En marzo de 2004, el juez federal Jorge Parache ordenó una serie de escuchas telefónicas en las líneas de los sospechosos. Así, lograron conocer el momento en el que Silva enviaría desde Buenos Aires las pastillas en una encomienda. Cuando Aquines Wartski las buscó, fue arrestado.
 
En tanto, Diéguez (h) y Epelbaum fueron arrestados luego, durante otros procedimientos. A Farías lo aprehendieron en la vía pública con tres gramos de marihuana en su poder.
 
Los vocales Carlos Jiménez Montilla, Gabriel Casas y Alicia Noli consideraron que durante la audiencia no se probó la acusación formulada por el fiscal Alfredo Terraf. Según él, Epelbaum y Diéguez (h) organizaban la venta de droga en su boliche, Aquines Wartski y Silva acordaban el envío de las pastillas y Farías las comercializaba en "Nocturno".

4 comentarios:

  1. Gerardo Epelbaum no es el hermanito de Carolina Epelbaum, la loca esa que andaba defendiendo a una hija de puta que mató a la hija abandonándola en el bosque?
    Mierda, la peor lacra humana estos caño recortado.

    El Tucu

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  2. Estoy escribió el tal Epelboim en su Facebook:

    "Entre octubre de 2004 y agosto de 2006 viví en el Penal de Villa Urquiza. En ese periodo murieron, allí, 14 personas. Algunos murieron a metros mio; acuchillados, suicidados. Recuerdo al ‘Ojorozo’, asesinado por poner la música a todo volumen, o Roldán, que le batió a la policía que habría un motín, y lo mataron en el baño con siete puntazos en la garganta. Lo vi allí sentado, en el rincón, con sus ojos abiertos, y un babero de sangre. Recuerdo a Julio César, asesinado con un tramontina en el corazón, escuché el rasguido de su piel, y entendí, cuando gritó, que era la última vez que lo hacía. También encontré el amor, formé una familia, y uno de mis hijos me salvó la vida cuando Menino, un tipo inmundo, me quiso matar (mi hijo, Lezcano, se cruzó en el camino de la "punta" que venía directo a mi panza. Una extraña sensación la de saber que alguien puede ofrecer su vida a cambio de la tuya).

    Estuve dos años allí, por que un grupo de policías y funcionarios judiciales eran tan homofóbicos que fueron capaces de arremeter contra la Constitución y arrasar con todas las convenciones de derechos humanos del mundo. Hoy la Cámara Nacional de Casación Penal ha dicho que la causa fue una formidable mezcla de prejuicios y homofóbia. Yo fui un preso político. Preso social. No era Justicia y hoy fue."

    Este cretino dice haber estado preso por que padece de la enfermedad conocida popularmente como "homosexualidad". Es decir, si ahora liberan a este delincuente es porque la justicia determinó que los motivos para aprobar las escuchas telefónicas (escuchas que, por cierto, determinaron que efectivamente Epelbaum lucraba con el negocio de la venta de drogas) no están justificados. Un tipo culpable de ser un vil criminal que vendía drogas sale libre por un tecnicismo legal, y el muy basura dice que lo metieron preso por ser homosexual.
    Encima dice que en la cárcel "encontró el amor" (léase encontró a otro soplanucas) y "un hijo" murió para salvarlo. ¿Un hijo? ¿Hacía de madre estando preso?
    Menos mal que ningún policía uso el epíteto "el Ruso" para referirse a esta basura humana, porque si no los hermanitos Epelbaum hubiesen salido a jugar la carta del antisemitismo para cubrir el hecho de que Gerardo Epelbaum es un inmundo narcotraficante, mercader de la muerte, genocida.

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  3. Están pasando por alto lo importante muchachos: Epelbaum es dirigente de La Cámpora Diversia en Tucumán. ¿Entienden ahora por qué lo dejaron libre?

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  4. A MI ME DA UNA BRONCA TERRIBLE QUE LOS MALANDRINES DE TUCUMAN MATEN A MARCELA ARAGON, A IVAN SENNEKE Y A UN MONTON DE OTRA GENTE INOCENTE Y NUNCA LLEGUEN A METERLE BALA A TIPOS COMO ESTE QUE BIEN SE LA MERECEN!

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