La Linajeña - Bandera Auténtica de Tucumán

miércoles, 25 de abril de 2012

Un hombre vestido de mujer fue detenido en actitud sospechosa y denuncia por abuso a los policías involucrados en su demora

Ayelén, una travesti de 24 años, denunció ayer en la fiscalía de turno que fue ilegalmente detenida junto a un taxista por personal de la Seccional 2ª, y que fue abusada en la comisaría.

Asesorada por el abogado Carlos Garmendia, la travesti contó que el jueves 19, pasadas las 4.30, salió de un boliche ubicado en avenida Sáenz Peña al 100 y abordó un taxi.

Cuando circulaban por La Madrid y Chacabuco, le pidió al taxista que se detuviera para orinar. En ese momento llegó un patrullero, y los agentes los llevaron a ambos a la comisaría. “Nunca nos explicaron nada. Nos humillaron y dos de los policías abusaron de mí. No sé sus nombres, pero si los veo los puedo identificar”, dijo Ayelén.

Ya en la dependencia, el taxista fue obligado a desnudarse (según la denuncia) y luego los encerraron a ambos en el “chancho”, como se conoce a la celda de un metro por dos que posee la seccional 2ª. Allí, en medio de tachos con orina -según la denuncia- los tuvieron varias horas. Además, Ayelén aseguró que dos policías abusaron de ella.

Garmendia denunció que el maltrato policial a las travestis es constante, y que a Ayelén y al taxista les inventaron una contravención. Además, informó que les pidieron $ 500 para recuperar la libertad. “La seccional 2a no tiene calabozos para tener presos. Sin embargo, alojan a los detenidos en el ‘chancho’, que es un lugar que no está en condiciones”, agregó Garmendia.

El taxista, que tiene 27 años, denunció que en la cocina de la dependencia, además de pedirle que se quitara toda la ropa, le sacaron el teléfono celular, su billetera y otras pertenencias. Cuando recuperó su libertad, casi 21 horas más tarde, no le devolvieron el dinero. “Me hicieron firmar mi declaración sin dejar que la lea y me pintaron los dedos”, dijo el chofer.

Los detenidos estuvieron en ese calabozo hasta las 15, cuando llegó Garmendia. Desde entonces, los tuvieron en la cocina de la comisaría. “Es la primera vez que me detienen. Pasé momentos muy feos”, afirmó Ayelén.

Según la denuncia que realizó el taxista, en la celda había mucho olor a orina, que estaba en un balde, y el lugar no tiene ventanas ni luz. “Quienes llevaron adelante esta detención no merecen estar en la fuerza policial. Vamos a pedir que la Justicia investigue a fondo lo que pasó. Este es sólo uno más de los atropellos de varios policías a los travestis”, manifestó Garmendia.

1 comentario:

  1. ¿Pero en esa esquina acaso no hay cámaras de seguridad? La filmación de esa noche podría decir exáctamente que estuvo haciendo el travestido y el taxista que motivó la acción de los policías.
    Y de paso podrían poner algunas cámaras en el interior de los cuarteles policiales para que la sociedad vea que hacen los demorados (especialmente travestis) para matar el tiempo.

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