La Linajeña - Bandera Auténtica de Tucumán

miércoles, 28 de marzo de 2012

Desamor a la mexicana: una mala telenovela en Cafayate

Injuria contra el hombre argentino



Los testigos

Los dueños y empleados del local dicen que su testimonio es falso y sus amigas, las que fueron con ella, Walkiria Lerena y Ximena Godoy, no salieron a defenderla. La primera, al ser interrogada por El Tribuno, no quiso fotos, se puso como loca y espetó: “Es mi amiga, pero no estuve en ese baño y no sé lo que pasó. No pongo las manos al fuego por nadie”. La otra, desapareció de Cafayate y nadie sabe dónde está.

Por su lado, el dueño del bar, Marcos Vélez, habló también con El Tribuno: “Kena y su marido vienen muy seguido al pub desde hace dos años. Esa noche fue la primera vez que lo hizo sola. Llegó aproximadamente a la 1.30. Justo ese día era el cumpleaños de mi esposa por lo que me retiré temprano y me la encontré en la puerta. Me preguntó si iba a volver y le respondí que no, a lo que dijo ‘qué lástima porque hoy vine sola’. Me molestó su comentario pero no le di mucha importancia y me fui”.
 
“Al día siguiente, la Brigada de Investigaciones fue a mi casa y me informaron sobre la denuncia, me dijeron que tenían que hacer una inspección; no entendía nada. Fuimos al pub, me contaron todo, sacaron fotos y revisaron las instalaciones”, confesó. “Cuando se fueron, inmediatamente llamé a los chicos que trabajan conmigo para preguntarles. Todos se sorprendieron porque la noche transcurrió con total normalidad y Kena se había quedado hasta el cierre”, dijo. “Fernando Murúa es habitué y ya la conocía a la mexicana; se vieron muchas veces en el pub, donde ella se hizo amiga de Walkiria y Ximena”, agregó.

“Esa noche Fernando vino junto a unos amigos. A eso de las 3 se fue a arreglar el baño de mujeres porque estaba trancado; siempre hace algunos trabajos en el lugar. Fue ahí cuando Kena entró. El nunca se escondió como ella dice, además el lugar es muy chico y Fernando mide más de 1,90 metros. Según lo que nos contaron algunos clientes que estaban sentados frente al baño y lo que nos dijo Murúa, la mujer entró y cuando lo vio agachado trabajando le tocó la cola y cerró la puerta”, explicó. “Hace dos días apareció una nueva testigo, se llama Olga, y vino por cuenta propia. La mujer dijo que quiso entrar al sanitario y que desde el interior Kena contestó que estaba ocupado y que no estaba sola. A los pocos minutos salió él, y Ximena y Walkiria entraron al baño y se escuchaban muchas risas. Antes de eso, otros clientes que estaban sentados junto a ellas en la barra escucharon cuando las tres se reían y le decían que se le acercara a él de una vez”.
Por otra parte, dijo: “Esa noche habían alrededor de 90 personas en el lugar y nadie vio salir a Fernando con los pantalones abajo, no escucharon ningún grito y tampoco la vieron llorar. Al contrario, ella se quedó hasta el final, se fue a las cinco de la madrugada; se tomó tres cervezas de litro y tres mojitos cubanos (en su testimonio Kena desmiente eso) y, por si fuera poco, después se puso a bailar con Fernando. No entiendo cómo una mujer que fue supuestamente violada se queda y baila con su supuesto agresor, hay muchas personas en Ñanta que la vieron”, informó.

“Cuando se fue saludó a todos y gritó ‘Nos vemos en Acapulco!!!’”, finalizó.

En la calle, la gente común consultada por El Tribuno sobre Ñanta y lo sucedido se niega a hablar. Solo un empresario, opinó: “Es un antro”. 


El desenlace más lógico

A una semana de una denuncia de abuso sexual realizada por una inversora mexicana en la Comisaría de la ciudad de Cafayate contra un ciudadano santafesino residente en esa ciudad, el juez Pablo Farah, a cargo de la investigación, dictaminó la falta de mérito por lo que en las próximas horas va a recuperar la libertad en forma provisoria.

De esta manera, Fernando Murúa seguirá ligado a la causa pero recuperará su libertad en forma provisoria.

Fuente judiciales aclararon que esta medida no implica su desvinculación del caso ya que seguirá ligado hasta tanto se defina verdaderamente que fue lo que pasó esa noche en el Ñanta, el pub cafayateño.

Fernando Murúa, el electricista de 32 años imputado por la mujer mexicana, declaró ayer ante el juez Farah y manifestó que lo declarado por la mujer extranjera es todo mentira y que fue ella quien se le tiró encima y quiso tener algo con él en el sanitario manera. Asimismo, el hombre negó rotundamente que haya existido violación alguna.

En vista de las testimoniales, la inspección ocular y la declaración dada por la víctima y el acusado, el juez tomó la decisión de disponer la libertad y falta de mérito.

3 comentarios:

  1. Es bastante obvio que la mujer salió de trampas y volvió a su casa con la prueba del delito en la ropa o algo parecido (el problema de no tragarse las pruebas). Entonces el marido le preguntó y ella, para no admitir lo que había hecho, terminó fabulando. Ahora deberían hacerle a ella una causa por perjurio.

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  2. Dijeron de todo pero al final Lafauci tenía razón sobre lo que dijo de los mexicanos je je je

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  3. al tal murua le encontraron marihuana, igual que a walkiria lerena. con esos amigotes es probable que el corcho este mexicano haya estado enfrulada a mas no poder, hizo tonterias y cuando se le paso el efecto se deprimio por lo que hizo.

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