La Linajeña - Bandera Auténtica de Tucumán

viernes, 3 de febrero de 2012

José Alperovich: un artista de la promoción lucrativa de lo ilegal

La férrea conducción más allá de toda ley del Gobernador de Tucumán quedó expuesta en sólo dos frases: “Debemos continuar con la ley 4 AM” y “Una inversión de esas características no se tendría que haber parado". 

Una manda a cumplir la legislación vigente, la otra ordena violarla. 

Tucumán, una provincia tradicionalmente nocturna por infinidad de motivos culturales, históricos y hasta climatológicos, desde hace siete años vive bajo la llamada “Ley de las 4 am”. La norma establece que los locales de diversión nocturna deben cerrar obligatoriamente a esa hora, dejando a miles y miles de jóvenes y adolescentes en las calles.

La falta de circulación de los colectivos y el florecimiento de negocios clandestinos (los llamados “after”) provocan que, lejos de cumplir el toque de queda, la juventud deambule por las calles hasta encontrar alguna de las fiestas ilegales que se transmiten de boca en boca, donde la fiesta continúa hasta el amanecer.

En estos lugares ya no existe control sobre las substancias que se ingieren, no existen las fuerzas de seguridad, no hay salidas de emergencias, matafuegos ni servicio de urgencia médica, sus dueños operan sin pagar impuestos y sin responder sobre nada de lo que allí ocurra. 

En Tucumán están dadas todas las condiciones para que se produzca un nuevo “Cromañón” sencillamente porque la actividad más allá del tope horario, al ser ilegal, no cumple con ningún requisito de seguridad.

Esta es la ley que el Gobernador está dispuesto a hacer cumplir a rajatabla, cueste lo que cueste. La mañana de su regreso, Alperovich, en un rapto de fiebre legalista, sentenció ''Debemos continuar con la ley 4 AM debido al crecimiento de alcoholismo y de las drogas''.

Mientras el Gobernador encarnaba el ejemplo de legalidad al ordenar el cumplimiento de la Ley de las 4 am, una construcción ordenada por él mismo se había clausurado en Tafí del Valle, por violar la reglamentación vigente.

Un hotel de dos y tres plantas se erige en las afueras de la Villa tafinista, violando la reglamentación que impide levantar construcciones de más de 6,1 metros de altura. Además, la construcción fue autorizada sin que se presentaran los planos de estructura antisísmica, de sanitarios, de tratamientos de efluentes, ni tampoco los informes arqueológicos y de Defensa Civil. Se construyó con un "permiso de construcción provisorio en suspenso" de 2008, de la Municipalidad de Tafí del Valle, entonces conducida por el alperovichista Carlos Rodríguez.

¿Qué tiene que ver Alperovich en todo esto? Él mismo anunció a la prensa hace dos años que había dado instrucciones al ex intendente Rodríguez para que procediese a habilitar el emprendimiento. 

El actual intendente de Tafí del Valle Yapura Astorga ordenó la clausura además porque no queda claro quién es el propietario del lugar, ya que el terreno está a nombre de una persona y el edificio a nombre de otra. "Transgrede todas las ordenanzas. Los dueños se largaron a edificar sin presentar ningún tipo de carpeta. ¿Quién sabe cómo fue construido?" señaló el Intendente. 

Ante tanta firmeza del Intendente en hacer cumplir las leyes vigentes, Alperovich tomó una postura distinta. Declaró a la prensa, simplemente: "No sé por qué se habrá paralizado la construcción del hotel. Una inversión de esas características no se tendría que haber parado" 

1 comentario:

  1. Si la ley genera plata entonces hay que cumplirla, pero si, por el contrario, la ley anula el negocio entonces hay que pasarle por encima. El alperovichismo más visceral.

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