La Linajeña - Bandera Auténtica de Tucumán

viernes, 30 de diciembre de 2011

La sionista Beatriz Rojkes defiende la Ley Antiterrorista

Hablando en nombre de Cristina Kirchner

La senadora tucumana Beatriz Rojkés de Alperovich rechazó enfáticamente que la Ley Antiterrorismo busque amordazar a la prensa, como se ha planteado desde algunos medios y la oposición. En su defensa, sostuvo que la oposición al criticarla lo hizo malinterpretando su texto.

Para Rojkés de Alperovich, “desde la oposición se ha malinterpretado y algunas declaraciones nuestras desafortunadas han profundizado ese malentendido”. En declaraciones a radio La Red, la senadora dijo que “es todo perfectible, pero hemos firmado convencidos de que es necesaria y que en absoluto es para acallar a nadie ni a la prensa. Definitivamente esa no es la intención”.

Por otra parte remarcó que el kirchnerismo está “unido” para apoyar a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner ante la noticia de su enfermedad, y no descartó que la oposición busque “especular” con el tema. “Absolutamente está unido el kirchnerismo. Este Gobierno ha pasado por situaciones muy conflictivas y ahí hemos demostrado que todo se supera. Hay un equipo de Gobierno de todo el país que va a defender a la presidente. Significa continuar trabajando para los que menos tienen. Es lo que nos comprometimos a hacer cuando salimos a pedir los votos”, aseguró la senadora.

De todas maneras, Rojkés también apuntó a la oposición, y aseguró que no le “sorprendería” que la oposición especule políticamente con el tema. “No me sorprendería que eso ocurra, pero no sería ni correcto ni lógico pensar que la salud de la presidente vaya a afectar a la vida del país”, subrayó.

Además, la senadora tucumana contó que pudo hablar con la Cristina Kirchner y que la notó de muy buen ánimo: “La vi muy bien el día del acto, está muy bien, está muy fuerte. Ella tranquiliza en todo el mundo. Es un líder con todas las letras”, expresó.


El estalinismo que viene

Represión por pensar distinto, contradiciéndose con lo expresado hace apenas unos meses atrás falazmente, “éste Gobierno no reprime la protesta social” o como cuando el gobierno cristinista de Formosa reprimiera a los Qom matando a algunos de ellos alegaban “los críticos del Gobierno pretenden mostrarse como almas bellas”, más tarde ante un fallo adverso de la Corte Suprema de Justicia por el reparto de la pauta oficial decían: “se trata de meros formalismos de leguleyos”, de la misma manera que cuando Guillermo Moreno multara a las consultoras que desnudaban sus arbitrariedades en el INDEC expresaban “los opositores se asustan de nada”.

Tan estalinizados se encuentran que cuando reprimieron las protestas sociales en Kraft, aplaudían señalando a los opositores como agoreros y provocadores del caos diciendo: “son apocalípticos que quieren anunciar el fin del mundo”, ahora y apenas a escasos veinte días de la reasunción imperial de Cristina, el Gobierno saca una ley antiterrorista que contiene peligros latentes sumamente peligrosos para la ciudadanía y llega al despropósito de mandar a cientos de gendarmes contra un medio de prensa -que a decir verdad fue un neto colaborador del triunfo arrollador (supuestamente si no hubiere existido un fraude con documentos a extranjeros nacionalizados -según serias denuncias del personal del Renaper-) de CFK pues durante meses nos bombardeó con las supuestas diferencias abismales- poniendo en práctica un aparato represor contra quienes piensan distinto sólo visto durante las dictaduras genocidas de 1955 y 1976.

Tal es el grado de peligrosidad que conllevan los atropellos a la libertad llevados a la práctica por el Gobierno Cristina, que la supuesta ley votada para cumplir con el “chantaje internacional del GAFI” -Zaffaroni dixit- gracias a sus logradas ambigüedades permitirá tratar como terroristas a los que promuevan protestas o acciones que de algún modo incomoden al oficialismo. Pero lo realmente grave es que no pasaron ni siquiera días de ésta sanción para que las voces más conspicuas y obsecuentes del cristinismo pasaren a presentar todo lo realizado presentándolo bajo un nuevo y fenomenal “manto épico”; es hora de terminar con la farsa, y denunciar lo cierto y concreto: no se trata de hechos heroicos ni de errores o ambigüedades aisladas, lo que se está entronizando es una verdadera “democradura” o si lo prefieren denominar más cabalmente una “dictadura estalinizada llevada al extremo y amparada en un supuesto apoyo popular gigantescamente mayoritario”.

“El terrorismo tiene como definición toda acción que tiene como objetivo difundir el terror, paralizar la voluntad popular de participación y acción de sectores sociales a través del terror” nos aclara definitivamente Carlos Kunkel, y agregó por si hacía falta, “no es terrorista solamente el que ejerce la violencia. Porque la violencia implica una acción directa y puede no tener como objetivo sembrar terror y paralizar la voluntad de acción”. José Sbatella, el mismo funcionario cristinista que ocultó durante más de un año las tropelías de la Fundación Madres de Plaza de Mayo de Hebe de Bonafini y Sergio y Pablo Schoklender aclaró el motivo fundamental de este atropello a la libertad ciudadana y popular: “los que generan terror son un núcleo de operadores que se difunden con los medios, al difundir información sobre el sistema financiero pueden aterrorizar a la población por lo que la prensa, las consultoras privadas y/o cualquier ciudadano puede aterrorizar”.

Más allá de los intentos de poner paños fríos sobre el tema de parte de Florencio Randazzo, y de las críticas de sectores afines al cristinismo, como Horacio Verbitsky, Estela de Carlotto y Nora Cortiñas de Madres Línea Fundadora, la ley en cuestión no solo fue votada y sancionada por el gobierno de CFK como resultado del apriete del GAFI, sino que lo fue como un arma preparada para ser usada por este Gobierno contra todo aquel que ose o se anime a desafiar su autoridad y más durante el período que se aproxima de faltantes económicos, déficits paralelos fiscales y comerciales y la imposibilidad cierta de sostener la política ficticia de la “sensación de opulencia” que les permitiera engañar a la población argentina.

Hasta su sanción, el oficialismo había definido la Ley Antiterrorista de manera errática y ambigua, pero cuando esta quedó aprobada definitivamente mostró la verdadera cara del régimen ya que coincidiendo con la crítica al cristinismo en esta oportunidad con Eugenio Zaffaroni cuando expresa “la Argentina no necesita para nada una norma de este tipo, en el país no necesitamos esta ley antiterrorismo”. El debate que inició la aprobación de esta ley dictatorial y abusiva de los derechos ciudadanos dejó al descubierto que puede ser usada por el Gobierno CFK como embestida contra los medios no afines o que no se dobleguen a lo que éste pretenda, a las organizaciones sociales -piqueteros, sindicatos, organizaciones estudiantiles, etc.- que “golpeen al Gobierno” criminalizando lisa y llanamente toda protesta antigubernamental.

“Esta ley, en algún momento, puede ser utilizada por alguien contra la protesta social o contra los sindicatos” puntualiza el juez pro cristinista Zaffaroni pues “según se redactó la ley, serán considerados como delitos de terrorismo actos que sean cometidos con la finalidad de aterrorizar a la población u obligar a las autoridades (…) a realizar un acto o abstenerse de hacerlo”. Es tan vaga e imprecisa que el CELS -afín a la Casa Rosada- se desmarca expresando: “es dable comenzar por destacar que el tipo en cuestión criminaliza modales de participación sin precisar cuáles son los delitos a los que la figura está destinada”; negando o pretendiendo negar una verdad de Perogrullo, que no es otra que reste Gobierno pretende doblegar a la población definitivamente, y por cualquier medio (legítimo o ilegítimo) a sus arbitrarios designios.

Estamos siendo extorsionados por una “patota” de jóvenes y no tan jóvenes mercenarios que anteponen sus designios a la libertad popular de expresarse a favor y también en contra de toda o cualquier medida de un gobierno democrático; éste ha dejado de serlo desde el mismo momento en que está dispuesto a criminalizar cualquier acto que se le oponga. ¡Luchar contra éste régimen es el último de los objetivos, de no hacerlo nos doblegamos ante la estalinización definitiva de la Patria!

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Una ley para que los poderes transnacionales secuestren nuestra soberanía

La Ley Antiterrorista inventada por George Bush tras el auto-atentado norteamericano a las Torres Gemelas será implementada en la Argentina para violar la Constitución Nacional en un marco de entrega de la soberanía (traición a la Patria), mafia, negociados con corporaciones, bancos y el narcotráfico.

En su momento Bush mató varios pájaros de un tiro. Invadió territorio extranjero provocando masacres de civiles inocentes y niños, cooptó el petroleo y lo dejó en manos de corporaciones norteamericanas (una operación finalizada exitosamente por el títere Obama), estableció normas de vigilancia y control absoluto sobre los ciudadanos antes libres de Estados Unidos e impuso leyes para encarcelar a cualquiera, sin pruebas que determinen un delito y sin limites de penalización.

Nos encontramos ante una feroz ofensiva imperialista por parte de Inglaterra y su país lacayo, Estados Unidos, que invadió Afganistán, Irak, Libia, y Siria, bajo el falso argumento de luchar contra el terrorismo.

En la Argentina, este atropello a los Derechos Humanos tiene como cómplice a la Presidente Cristina Fernandez de Kirchner, obvia discipula y empleada de Bush, Rockefeller y los Rothschild.

En un contexto internacional, la Ley agudizó la disputa entre los distintos países imperialistas por el control del mundo y de sus recursos naturales (petróleo, gas, agua dulce, etc). Pero además, cambió la vida de los ciudadanos comunes en cada nación sometiéndolos a la vigilancia y control extremo, haciéndolos perder sus derechos constitucionales. Los acontecimientos del 11 de septiembre de 2001, son utilizados por los Estados Unidos al servicio de sus ambiciones imperiales, las cuales se esconden bajo el discurso anti-terrorista y su lucha contra el terrorismo en pos de la libertad. Estados Unidos es el principal terrorista del mundo, invade países, asesina a miles de personas (sólo en Irak han muerto desde la invasión estadounidenses 650.000 personas), utiliza sistemática y rutinariamente la tortura, desconoce los derechos humanos más básicos de la población, cuenta con prisiones más allá de la ley (ej. Guantánamo), destruyó toda idea de privacidad aún para los propios norteamericanos e intenta controlar todos los flujos de información (mediante la Ley SOPA), realiza rutinarias detenciones sin causa por tiempo indeterminado, deportación por el sólo hecho de "sospechar" el gobierno de algún contacto con organizaciones “terroristas”, etc., y protege a la mafia de la industria farmacéutica, la mafia biotecnológica alimenticia (Monsanto), y al narcotráfico de la CIA, avanzando en una dimensión inédita en el control de la sociedad que apunta a un gobierno totalitario global. Valiéndose de todo su poder e influencia, los bancos sobornaron presidentes y funcionarios para la creación de tratados y leyes “antiterroristas” en todo el mundo.

En otras palabras, y como el terrorismo no existe, salvo por el Al-Qaeda que es la CIA, Bush logró que transformar una nación democrática en un Estado Policial donde pueden culpar a cualquiera por cualquier cosa sin rendir explicaciones.

Cristina Fernandez quien se benefició con votos "anti imperialistas" procederá ahora a utilizar el terrorismo de Estado inventado por George Bush para llevar a cabo las maniobras que considere necesarias para terminar de entregar la Argentina a los bancos y corporaciones controlados por judío-británicos, como la familia Rothschild.

Mientras tanto se encargará de silenciar a la prensa disidente.

No obstante muchos se preguntan como hará (Cristina) funcionar esta Ley sin policía y sin ejercito. Por lo cual se recomienda a los ciudadanos argentinos permanecer armados para defender a sus familias ante cualquier violación a los Derechos Humanos impulsada por autoridades locales obedientes a la traición a la Patria perpetrada por el gobierno nacional y el partido K.

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La policía promete mano dura para los malentretenidos en el Enero Tilcareño: ¿cumplirán?

Falta muy poco para que se inaugure oficialmente el Enero Tilcareño, una fiesta de lo más tradicional en nuestra provincia que trae consigo muestras artísticas, musicales, de danzas folklóricas y autóctonas, ferias, muestras de artesanos, peñas, actividades deportivas y olimpíadas de verano.

Para que las actividades previstas se desarrollen con normalidad, la policía de Tilcara dispuso una serie de medidas preventivas en coordinación con la jefatura de policía.

A tal fin se reforzarán los controles a partir del arribo de efectivos policiales de otras comisarías, cuerpos de seguridad vial, cuerpos de infantería y personal de seguridad.

El subcomisario Vega detalló que esta estipulado que negocios como los bares y restaurantes cierren a partir de las 04.00 hs y que la venta de alcohol en los comercios generales este prohibida después de las 00.00 hs.

Está previsto además que el personal policial intensifique los patrullajes tanto en el horario vespertino como en el horario nocturno.

Dictan la primera de muchas condenas a un policía que deshonró el uniforme

El ex policía Miguel Ángel Sánchez debe afrontar aún otros juicios, acusado de liderar una banda que asaltaba en el sur y en Termas de Río Hondo. El hombre trabajaba en la Alcaidía de Tribunales y aprovechaba su lugar para contactar con delincuentes, a quienes les ofrecía los atracos a cambio de impunidad.

En esta primera causa que llegó a debate oral no logró salir airoso. Sánchez fue condenado el martes a cuatro años de prisión por el robo agravado a una vivienda de Monteros el 23 de mayo de 2010.

Los jueces de la sala I de la Cámara Penal del Centro Judicial Concepción lo encontraron culpable por el asalto del que fue víctima Carla Núñez. Además, también fue condenado Gustavo Bernaola a siete años de prisión.

Sánchez deberá enfrentar el próximo año varios juicios. Su nombre trascendió en junio de 2010, cuando "El hombrecito Guchea", un conocido delincuente del sur de la provincia, declaró ante el fiscal de Instrucción Edgardo Sánchez y señaló al ex policía como el líder de una banda, integrada en su mayoría por ex presos.

Según esa "confesión", el policía, que trabajaba en la Alcaidía de los Tribunales de Tucumán, proponía los lugares y las personas a asaltar, se ocupaba de distribuir el botín y prometía que tenía garantizada la impunidad por esos atracos. Por eso, el fiscal ordenó que sea detenido, al vincularlo con el robo a un comerciante del sur.