La Linajeña - Bandera Auténtica de Tucumán

sábado, 22 de octubre de 2011

Una nueva edición de la Manka Fiesta en La Quiaca

La magia ancestral de la Manka fiesta se adueñó de las calles de La Quiaca y hasta el 23 de octubre promete mantener el ritmo incesante de feriantes, turistas y puesteros que este año tienen como punto de encuentro los predios del ex Ferrocarril Belgrano. El sábado 15 quedó oficialmente inaugurada durante un acto encabezado por el jefe comunal y miembros de su gabinete.

Como es tradicional primeramente se realizó el ritual de la Pachamama al cual se sumaron varios feriantes y turistas, luego hubo números artísticos con grupos de la zona y las actuaciones estelares de José Simón y Dúo Diableros. El colorido y los sabores también parecen no tener fin en este encuentro que conserva mucho de la cultura del pueblo puneño. La Quiaca es pura Manka Fiesta, una de las tradiciones más antiguas e importantes de la región. Oportunidad que sólo se ofrece una vez al año, para conocer las diversas formas de expresión cultural de los pueblos que se dan cita en el pórtico boreal patrio, gente de diversos lugares se congregan para participar del evento más importante en sus vidas, durante una semana disfrutarán de sentir y compartir con otras personas antes de volver a sus lugares de origen.

Este año se duplicó el número de carpas, puestos de comida regional y vendedores, quienes fueron llegando con sus ollas, frutas, carnes disecadas con las técnicas de antaño y cañas huecas con enigmático contenidos, aún utilizadas para techar las viviendas rurales. Artesanos, que vinieron desde lugares de los que nunca oímos hablar y mucho menos pudimos encontrar en un mapa, incluso las personas llegadas desde el sur boliviano aún sienten temor al tomarles una foto, todavía está fuertemente arraigada que cuando eso sucede “se les va el alma”.

Canastas, lanas en todas sus variedades: de oveja, de llama coloridos que son apreciadas por los visitantes, se mezclan con una variedad infinita de cerámicas donde predominan las ollas de diferentes tamaños, vasos, maceteros, adornos y ungüentos que no se conocen en el mundo citadino. A cada paso hay estos aromas tan intensos como desconocido, esos que únicamente son conocidos por los habitantes de la Puna y los foráneos deleitan con gusto.

El trueque es muy común, los habitantes de la ciudad cambian prendas que ya no utilizan por algún utensilio o quizás frutas secas, este año los precios no ascendieron demasiado para adquirir algún producto, será porque el hombre de campo no está pendiente de datos inflacionarios ni nada por el estilo. En cada rostro curtido puede observarse como “La Manka” era largamente esperada, niños miran asombrados la cantidad de gente que recorre el lugar, es que nunca tuvieron esa posibilidad y ahora ayudando a sus padres en la venta y el cambalache tendrán una semana muy especial, que quedará para siempre en sus corazones. Cabe destacar el importante operativo de seguridad tanto en las inmediaciones como dentro del predio.

La Municipalidad de San Miguel de Tucumán contra el General Belgrano

Dice el afiche municipal instalado en la Plaza Belgrano: "La Plaza se ubica en terrenos que fueron propiedad del General Belgrano que en 1817 mandó a construir en el lugar la pirámide de mármol en honor a la victoria de la Batalla de Maipú". 

En primer lugar los autores del afiche ignoran que el prócer no fue propietario de los terrenos donde el General San Martín ordenó construir el Fuerte de La Ciudadela en 1814; no hay ningún afiche que nos indique aproximadamente dónde vivió el prócer del año 1816 al 1819 en que se lo engrilla ya agonizante. Vivienda ubicada a 50 metros del foso del fuerte hacia el noroeste de la actual Plaza, una Ha aproximadamente, donde cultivaba hortalizas para su sustento, donde en 1819 nació su hija Manuela, fruto del amor del prócer con Dolores Helguero. Habitar no es ser propietario. 

Otro error garrafal del mismo afiche, donde se indica que el prócer mandó a construir una pirámide de mármol para festejar el triunfo de las armas patriotas en Maipú en 1817. En realidad la pirámide era de ladrillos, con varios arreglos hasta que en el año 1977 la recubren de mármol, con inscripciones equívocas en sus lados que borran al destinatario del homenaje, el General San Martín, su ejército y la Batalla de Maipú. 

El pueblo tucumano debe velar por los símbolos y la herencia que nos dejaron los Padres de la Patria y defenderlos de la desmemoria.

Peregrinación de la Virgen de Sixilera

La imagen de la Virgen del Rosario de Sixilera, reducido paraje de la localidad de Huacalera, bajó a San Salvador de Jujuy para visitar hasta la finalización del presente mes diferentes barrios e instituciones públicas y privadas.

Sixilera es una pequeña comunidad ubicada a 27 kilómetros al sur de Tilcara y a 5 mil metros sobre el nivel del mar (msnm), rodeada de asombrosos paisajes.

La Virgen de Sixilera cuenta con una extensa historia que construyó su creciente culto y fe de lugareños de la Quebrada y Puna jujeña. Cada septiembre suben hasta el paraje donde se encuentra la capilla que le da cobijo, para peregrinar y llegar con una gruesa columna de promesantes, peregrinos devotos y bandas de sikuris hasta Tilcara, donde le rinden culto y rezan por su protección.

Hace mucho tiempo la Virgen perdió a su última esclava, Juanita Ruiz, lo que dio lugar a la creación de la Comisión de Honras. El 31 de este mes, la Virgen retornará a su sitial, previo paso por localidades aledañas a San Salvador. Desde Tilcara, el 12 de noviembre, ascenderá hasta su santuario, previo paso por Huacalera, en honor a la Inmaculada Concepción. Al cuidado de ella quedarán los miembros de la Comisión y hasta septiembre de 2012 se turnarán para oficiar de esclavos de su “mamita” santa, mientras dure su gestión de dos años.