La Linajeña - Bandera Auténtica de Tucumán

sábado, 15 de octubre de 2011

La Congregación Marista dona una bandera papal a una escuela pública de San Pedro


La asociación Civil “Ventana a la Vida”, en representación de la Congregación Marista, donó una Bandera Papal de Ceremonia a la Escuela San Francisco de Asís del barrio homónimo de San Pedro.

Según se informó, la comunidad marista lleva más de treinta años trabajando en la provincia, habiendo desplegado su actividad educativa, pastoral, solidaria y de animación de grupos juveniles en las ciudades de Libertador, Calilegua, San Pedro, San Salvador de Jujuy, en los pueblos de la Puna y últimamente en Fraile Pintado.

Sostuvo que en San Pedro ha desarrollado un fecundo trabajo desde la pastoral y desde el ejercicio de la docencia, al tiempo que prosigue trabajando en la Escuela de Comercio San Marcelino Champagnat y  por medio de acciones concretas en beneficio de la comunidad.

En la oportunidad, el director de la escuela sampedreña que recibió la Bandera Papal, Oscar Tapia, puso de relieve la generosidad de la familia marista e invitó a docentes, padres y estudiantes de la institución a seguir desarrollando espacios de crecimiento y construcción solidaria. A los agradecimientos de Tapia se sumaron, docentes, padres y alumnos del establecimiento educacional.

Homenajean al tucumano Victorino Bernardo Pastoriza

El día que se bautizó la Escuela 305 de Aguilares con el nombre de Victoriano Bernardo Pastoriza, bienhechor de nuestro pueblo, el equipo directivo, docente y auxiliar organizó un acto con un nivel de excelencia que merece las felicitaciones y el agradecimiento de todo Aguilares y pueblos aledaños. 

Nos entregaron un fascículo con la semblanza de este médico pionero, cuyo texto fue realizado por la escritora y poetisa aguilarense Carmela Corbalán. Transcribo algunos párrafos: 

"Tuvo este médico la oportunidad de asistir a los cambios políticos, sociales, económicos, culturales y tecnológicos del siglo XX. No fue un simple espectador sino un partícipe activo en el ámbito de la medicina y también de la filosofía. 

De 1914 datan dos cartas rescatadas por una de sus hijas, en medio de la vorágine del tiempo. Una de estas cartas se refiere a la que envía el estudiante de medicina al Dr. Miguel de Unamuno, con motivo de un artículo que el escritor publicó en el diario La Nación, de Buenos Aires. Motivo por el cual Unamuno responde desde Salamanca, con otra carta breve pero concisa. Transcribirlas sería imposible, pero no se puede pasar por alto frases como esta: "Acabo de escribir un ensayo titulado: ’Salvar el alma en la historia’, en respuesta a su carta y a sus interrogantes, amigo Pastoriza" (así se expresa Unamuno).

Le entusiasma la lógica de Unamuno, tanto como la de nuestro doctor Indalecio Gómez en política y por eso expresa: "si las almas de los individuos están en sus obras, me parece injusto que un joven sea llevado a la guerra y muera sin dejar atrás algo de su individualidad." 

Supo disfrutar del placer que brinda el campo con su típica sencillez. Amaba los libros y tenía una nutrida biblioteca. En el silencio monacal de su escritorio leía pausadamente y meditaba".