La Linajeña - Bandera Auténtica de Tucumán

miércoles, 28 de septiembre de 2011

La intolerable suciedad del Jardín de la República

La circunvalación de San Miguel de Tucumán por la autopista, especialmente en el tramo que va del ingreso a San Cayetano hasta la salida al aeropuerto, es un espectáculo ignominioso para la ciudad. No solo son visibles toda clase de inmundicias y escombros, sino que se huelen olores nauseabundos. Un panorama mucho más apropiado para el célebre film italiano de 1962, "Mondo Cane", que para una ciudad del Siglo XXI. ¿Así pretendemos recibir a los turistas?.

En muchos otros lugares dentro de la ciudad y aledaños a ella, la desaprensión ciudadana también forma basurales; es que aparentemente la cultura del vecino tucumano no alcanza a comprender los perjuicios que ocasiona, tanto al medio ambiente como a la imagen del Jardín de la República, este tan frecuente desorden de conducta.

¿Qué impresión se puede llevar un visitante cuando, al comenzar a subir por la pintoresca ruta que lo lleva de San Pablo a Villa Nougués, se encuentra en una de las primeras curvas con un horrible depósito de residuos? Desperdicios sueltos dejadas por algunos desconsiderados acampantes lo acompañarán parte del trayecto. También puede impresionarse repugnantemente cuando advierte la roña de los canales de desagües, llenos de desperdicios, bolsas y recipientes de plástico, botellas de vidrio y otras porquerías. 

Si bien es cierto que la ciudad (o la provincia) más pulcra, es la que menos se ensucia y no la que más se limpia. La acción del Estado resulta ineludible, tanto para corregir los malos hábitos culturales, como para retirar los desperdicios, mal que le pese; porque no resulta razonable que se dejen los basurales y la inmundicia a la vista de todos. Algo hay que hacer y el inicio, por cierto, es proceder a recoger la inmundicia. Traemos a la memoria a ese turista extranjero que tiempo atrás, para darnos una lección de lo que hay que hacer, se puso a limpiar la plaza Alberdi, ¿lo recuerda? No es necesario que un visitante nos enseñe a limpiar. ¿Por qué no poner a algunos de los tantos beneficiarios del programa Argentina Trabaja, a recoger los desechos y eliminar los basurales? Una nota del diario La Gaceta del 21 de febrero de este año, informaba que Tucumán contaba por entonces, con 15.000 favorecidos por el programa y que durante el 2011, ese cupo se duplicaría.