La Linajeña - Bandera Auténtica de Tucumán

jueves, 8 de septiembre de 2011

Lamentable: la lucha contra el libertinaje retrocede en Salta

Mirta Marina, burócrata del Estado y lobbysta del aberrosexualismo

La coordinadora del Programa Nacional de Educación Sexual, Mirta Marina, informó a El Tribuno que el Gobierno de Salta pidió ayer que se envíen a las escuelas los materiales formativos para docentes que hasta ahora la Provincia no había aceptado distribuir.

Los maestros de todo el país tenían que recibir cartillas elaboradas por la Nación para capacitarse y cumplir con la ley nacional que establece la obligación de dar educación sexual en las escuelas.

La semana pasada se generó un debate sobre el tema porque se había conocido que Salta había rechazado distribuir el material entre los docentes.

“El Ministerio de Educación de Salta se comunicó con nosotros para pedir que mandáramos los materiales a las escuelas. Es una muy buena noticia porque hasta ahora no habíamos llegado a un acuerdo para hacerlo”, dijo Mirta Marina. 

Desnudan la frágil situación de la policía de Salta

La inseguridad ocupa un lugar central en los medios y encabeza todas las encuestas como la principal preocupación de los salteños. En tal sentido, el abogado Pablo Cardozo, exintegrante de la Policía de la Provincia, denunció ayer que “el mayor problema de todo radica en la profunda crisis que se vive en la fuerza”.

“Hay una carencia total de los elementos necesarios para el buen desenvolvimiento de los efectivos; la mayoría no tiene los elementos para poder desempeñar sus tareas correctamente; también padecen la falta de proyectiles; los chalecos antibala, que tienen una duración de dos años, están vencidos y, por lo tanto, quienes los usan se hallan en total estado de indefensión si es que deben afrontar un ataque con proyectiles”, puntualizó.

Cardozo fue dado de baja de la fuerza en 2008, junto a otros doce uniformados, acusados de participar en un reclamo por mejoras salariales y profesionales.

El dirigente puntualizó que “incluso los aspirantes, que son usados por el Gobierno para hacer parecer que hay más policías en la calle, son no sólo explotados laboralmente, sino que son puestos en riesgo total, ya que salen sin instrucción terminada, sin armas, y acompañados por otro principiante. Hacen un trabajo en negro, totalmente fuera del contexto de sus obligaciones estudiantiles, durante ocho o nueve horas, y les pagan $800”, enfatizó.

Luego agregó que “los policías que están en la calle no tienen posibilidad de manifestarse ni de solicitar mejoras porque se ha impuesto un régimen de terror que se basa en el "si no te gusta, te vas'”, indicó Cardozo, quien añadió que “Kosiner y Saravia lo saben pero no nos escuchan. Miran para otro lado”, dijo.


El secretario de Seguridad, Aldo Rogelio Saravia, habló esta mañana del tema en FM Cielo. Consultado de los dichos de Cardozo, Saravia se mostró reacio a contestar preguntas y utilizó como único sistema el monólogo. Cuando era repreguntado sobre algunos temas contestaba con mucha molestia, a tal punto que dijo que “no es bueno hablar de las debilidades de la Policía”, dejando al descubierto que algo de cierto hay en los dichos de Pablo Cardozo a El Tribuno.

Vecinos de San Pedro piden mayor seguridad

Sin lugar a dudas, los diferentes casos de inseguridad acontecidos en estos últimos tiempos despertaron preocupación en los vecinos de la zona que requirieron la posibilidad de habilitar destacamentos policiales en los barrios inseguros de la ciudad.

El fenómeno no es novedoso ya que, desde hace varios años, la ciudad de San Pedro de Jujuy, tiene lugar un aumento de los delitos y, sobre todo, del grado de violencia empleado en ellos.

Hasta el momento, los problemas de seguridad han tenido, especialmente en el barrio San Miguel, respuestas oficiales con la implementación de personal de protección ciudadana de la policía de la provincia.

Los vecinos del barrio San Miguel  afirmaron que la situación ya es insostenible y que no se puede circular tranquilamente por el barrio debido a que se juntan un grupo de malvivientes que aprovechando la oscuridad y, en su mayoría, influenciados por el uso de drogas, asaltan y golpean a cualquier persona. La situación llego a la situación que ni lo remises quieren ingresar a la zona por miedo a ser asaltados.