La Linajeña - Bandera Auténtica de Tucumán

sábado, 18 de junio de 2011

Conmemoran bicentenario de la muerte del capitán Felipe A. Pereyra de Lucena

El Grupo de Artillería de Montaña 5 “Capitán Felipe A. Pereyra de Lucena”, rindió un sentido homenaje a este ilustre militar, con motivo de cumplirse el próximo 20 de junio el bicentenario de su muerte.

La unidad militar honrosamente lleva el nombre de Pereyra de Lucena, que le fue impuesto en el año 1999 al cumplirse el centenario de su creación. Este joven oficial tuvo una breve pero intensa actuación en la Resistencia de la ciudad de Buenos Aires ante las invasiones inglesas y en los primeros tiempos de la lucha militar contra los realistas, tras la Revolución de Mayo.

Felipe Antonio Pereyra de Lucena nació en Buenos Aires el 27 de mayo de 1789, realizó su educación básica en el reconocido Colegio de San Carlos. Al finalizar sus estudios y con apenas 15 años, se incorporó en clase de cadetes de artillería, produciéndose su bautismo de fuego, la histórica jornada del 12 de agosto de 1806, durante la Reconquista de Buenos Aires. Luego de tres años en el Ejército y estando destinado en el reconocido “Regimiento de Patricios”, es ascendido a teniente, siendo destinado a prestar servicios en la Séptima Compañía del Batallón de Artillería Volante.

La Primera Junta de Gobierno asignó a esta compañía de artillería a la Primera Expedición Militar al Alto Perú. Fue ascendido a Capitán el 3 de agosto de 1810.  Después de tomar parte en el combate de Cotagiata y la batalla de Suipacha, recibió el encargo de montar la Compañía de Artillería de Cochabamba,  y en julio de 1811, tenía ya a sus órdenes más de 200 hombres y 8 cañones de diferentes calibres.

A finales de 1810 el Ejército Auxiliar del Perú acampó en proximidades del lago Titicaca, en los llanos de Huaqui,  prácticamente en la frontera entre el Virreinato del Río de la Plata (en franca revolución) y el Virreinato del Perú (leales al monarca español). La posición que ocuparon los cañones de Pereyra de Lucena en las laderas del cerro Yuraicoragua, fue sorprendida por el ataque de las tropas españolas, que rompieron la tregua “de hecho” que existía entre los beligerantes, lo que dio lugar al hecho conocido en nuestra historia militar como el Desastre de Huaqui, que provocó la disolución del Ejército que llevó adelante la Primera Expedición Auxiliadora al Alto Perú. En esta acción es herido mortalmente el Capitán Felipe Antonio Pereyra de Lucena, falleciendo, el 20 de junio de 1811,  a los 22 años de edad.

Para entender la relevancia que su figura tuvo en su época –destacó el Regimiento- “debemos saber que su nombre figura inscripto en uno de los lados de la Pirámide de Mayo,  junto al de Manuel Artigas,  únicos dos nombres que contiene este importante monumento nacional;  en reconocimiento por haber ofrendado su vida por la patria sirviendo en el glorioso  Ejército del Norte [sic]”.