La Linajeña - Bandera Auténtica de Tucumán

lunes, 6 de junio de 2011

Más denuncias sobre narcopolítica y narcopolicía en Salta

Pocos saben que el pasado domingo 22 de mayo fueron secuestrados 100 kilos de cocaína que estaban siendo trasladados en una camioneta Toyota 4x4, a través de la ruta Provincial nº 5, a la altura del paraje La estrella, en Salta.

Según la prensa salteña solo se detuvo a una persona como resultado del procedimiento. Sin embargo, fuentes oficiales de esa provincia han admitido a este medio que allí iban también dos policías.

Independientemente de cualquier suspicacia, hay un dato que pasa del terreno de las sospechas al de los hechos. Es que, al día siguiente al secuestro de esa cocaína —el lunes 23—, la ministra de Seguridad, Nilda Garré, llamó en persona al juez Federal de Orán, Raúl Reynoso. Según refieren fuentes del propio juzgado, la funcionaria “estaba muy interesada sobre los detenidos, adónde iba destinada esa droga y demás”.

Garré ordenó en ese mismo momento un vuelo en el avión de Gendarmería desde Campo de Mayo hasta Orán, argumentando que su intención era llevar a "periodistas" para que difundieran el procedimiento. En realidad se trató de dos hombres del ministerio de Seguridad que fueron a "interiorizarse" en detalle de todo lo ocurrido. Un dato: ninguno de los entrevistados por los falsos hombres de prensa se creyeron la farsa, ni los gendarmes, ni los funcionarios judiciales.

¿Para qué querría saber una funcionaria del Poder Ejecutivo Nacional qué ocurrió con un cargamento de drogas secuestrado en una provincia tan lejana? ¿Qué implicancia oficial podría haber en el asunto?

Aunque a muchos pueda parecer algo normal, no es usual que ocurra un contacto como el descripto entre un ministro y un juez Federal, especialmente cuando se trata de un procedimiento rutinario de secuestro de droga. 

El joven gobernador Juan Manuel Urtubey, que parecía en un principio una suerte de “superador” del siempre sospechado Juan Carlos Romero, no parece a la altura de las circunstancias a la hora de combatir la corrupción.

Oportunamente, el ministro de Justicia salteño, Pablo Kossiner, propuso a Urtubey echar al jefe y subjefe de la policía, junto a 15 comisarios vinculados a los sectores de Investigaciones y Drogas —todos ellos vinculados al negocio de los estupefacientes—, pero el gobernador dijo que no, argumentando que “sería aumentar el escándalo”.

¿Alguien puede creer realmente tan pueril excusa? En realidad, Urtubey permitiría que se cometan este y otros delitos a cambio de una suerte de “peaje” que maneja su propio hermano y secretario privado, Facundo. Así lo revelaron a este medio dos fuentes del mismísimo Ejecutivo salteño: “El recaudador de todos los negocios es el hermano del gobernador, que tiene una oficina al lado de su despacho. Está  popularizada acá en Salta una frase del Gobernador, quien  luego de otorgar créditos o contratos a intendentes, contratistas, etc., les dice ‘pasá y velo a Facundito’. Allí se deja la parte que exige el gobernador.”