La Linajeña - Bandera Auténtica de Tucumán

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Vecinos de Yerba Buena hacen un diagnóstico certero sobre los males municipales y la inoperancia de las autoridades

En Yerba Buena, donde vivo, las posibilidades de desarrollar actividad física, como caminar, sin ver seriamente afectada nuestra salud son difíciles: 

1) El estado de las veredas va de inexistente a en pésimas condiciones de mantenimiento, especialmente las de la avenida Aconquija; sólo quienes cuentan con gran destreza y seguridad (pensemos en ancianos, discapacitados y coches de bebés) no pasan mayores riesgos. 
2) El agua que corre siempre por calles y la avenida Aconquija, potable y servida, ocasiona suciedad y fastidio al desprevenido transeúnte. 
3) La basura, especialmente los fines de semana, desparramada y demorada su recolección, incomodan y desagradan al peatón. 
4) El tránsito vehicular, denso, compacto, desordenado, veloz y sin educación, ya es un factor contrario en grado mayor, a la salud que adquiriría quien cultivara el hábito promocionado por el ministro. 
5) La delincuencia. Asaltantes y motoarrebatadores constituyen una realidad mucho más temible a la hora de hacer planes de salud. 

Tristes sucesos vivimos a diario y que disuaden con buena razón de la alternativa de estirar las piernas y dar una enérgica caminata.

Los encargados temporarios de los intereses del pueblo, los funcionarios, son elegidos en un municipio, en una provincia, en una república, por sus ciudadanos. Se supone que los intereses de los encargados temporarios deben ser los mismos que los de la comunidad. ¿De no ser así, cómo sería posible que fueran elegidos? 

Esta es la pregunta que desvela a los vecinos de la zona de la rotonda del pie del cerro, y El Corte. Si elegimos Yerba Buena, para vivir cerca de la naturaleza, y especialmente en la Unidad Ambiental Nº 5, llamada la "Ecológica", ¿cómo es posible que nuestros funcionarios hagan justamente lo contrario a lo que la comunidad quiere? Nos llenaron de bailantas la zona "Ecológica", no hay control de los boliches. Estamos llegando a tener una zona de "Villa Cariño", en el camino a Horco Molle. 

La basura espera por semanas y en las calles intransitables, de los vecinos, no ocurre así con las de los boliches. 

Tenemos circo todo el año, aunque escasee el pan, gozamos de las estridencias de los motores durante el Rally. 

Amontonan gente en la rotonda, en contra de la Ley Nacional de Tránsito. Cuando ocurra una catástrofe, con un vehículo cuesta abajo desde el Corte, seguramente nadie será responsable. 

A la oficina de atención al vecino sería más adecuado llamarla "Oficina de listado de pedidos de atención al vecino". Pues pese a la amable atención de las empleadas, no conseguimos la atención de los funcionarios, cuyos intereses deberían coincidir con los del vecino. O tendremos otra comprobación, de lo acertado del pensamiento: "No hay ninguna cosa buena que no tenga su base en la razón" (Lucio Séneca, Año 2 AC-65).

No hay comentarios:

Publicar un comentario

-AVISO-
En este blog creemos en la libertad de expresión y por tanto no ejercemos la censura. Sin embargo no nos hacemos responsables por los comentarios vertidos por nuestros visitantes. Por ello, antes de comentar, por favor piense en lo que va a decir.