La Linajeña - Bandera Auténtica de Tucumán

miércoles, 19 de octubre de 2011

Se hizo justicia en Tucumán: condenan a una madre negligente y homicida que quiso hacer la "Gran Romina Tejerina" en su juicio

Una mujer fue condenada a ocho años de prisión por la Justicia tucumana por abandonar en el monte a su primera hija, a quien dio a luz en total soledad, aunque pocas horas después se arrepintió de su accionar y condujo a la policía hasta el lugar donde estaba la recién nacida, quien murió dos días después en un hospital. Su abuelo abusó de ella durante siete años. Su novio la abandonó cuando se enteró del embarazo.

"Mirtha reconoció su error, y aunque no pudo explicar por qué lo hizo, hoy vive ese hecho con gran arrepentimiento", comentó la abogada defensora, Carolina Epelbaum. El juicio oral concluyó el jueves pasado en Tucumán.

Epelbaum pidió la absolución de Mirtha, basándose "en el estado puerperal de la joven, período hormonal y psicológico posterior al parto, que en numerosos fallos y en la misma doctrina es considerado causal de inimputabilidad".

Conmocionada, cosa nada sencilla de lograr en una abogada como Epelbaum, que en sus juicios siempre demuestra pasión y una frialdad necesaria para aplicar la razón, comentó que Mirtha “no sabe como parió a su bebé, y la dejó ahí, no sabe por qué. Y volvió a caminar. Mirtha confesó lo que hizo en el hospital, fue interrogada, acosada y acusada, por la policía, por los médicos, por las enfermeras. Volvió a buscar a la bebé, guió a la policía para encontrarla, podría por ejemplo, haber dicha que la bebé nació muerta. Pero no”.

La beba murió en el hospital a los dos días de haber sido rescatada y en la partida de defunción se colocó: "ruptura traumática de hígado", causa de muerte que "la Justicia no adjudicó a mi clienta pero que tampoco investigó", sostuvo la abogada defensora.

“La beba no murió por el abandono. El deceso bien pudo haber ocurrido como consecuencia de las maniobras de reanimación que le practicaron los médicos, lo que no fue materia de investigación", detalló.

En tanto, la fiscal de Cámara, Marta Jerez de Rivadeneira, requirió una pena de 15 años por el delito de abandono de persona agravado por el vínculo seguido de muerte.

Finalmente, los jueces de la Cámara Penal, Emilio Herrera Molina, Alberto Piedrabuena y Eduardo Antonio Romero Lascano condenaron a la acusada a una pena de ocho años de cárcel.

Expresó Epelbaum: “en sus últimas palabras ante el tribunal Mirtha rogó por una oportunidad. Antes la fiscal había dicho que era peligrosa para la hija de tres meses que tiene ahora; que mentía, que acusaba a su abuelo de abusador porque el abuelito había muerto y no se podía defender, que no podía haber parido sola, que estaba ocultando que alguien la había ayudado”, aseguró.

8 comentarios:

  1. Lo que esa nota no dice lo publicó otro medio:

    "El hecho por el cual Mirtha fue condenada, se produjo en septiembre de 2006, cuando a sus 19 años se encontraba cursando la carrera de Trabajo Social en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT). Ocultó su embarazo durante casi 9 meses, hasta el momento en que se ausentó de su casa durante 48 horas. Se dirigió a un monte de Benjamín Paz en la localidad de Trancas y dio a luz a una beba, que luego del parto allí la dejó.

    Cuando regresó a su casa, dijo que había sido secuestrada por unos hombres que iban en un auto Fiat Duna bordó con vidrios polarizados. Pero, luego de que realizó la denuncia en la policía y fue revisada por los médicos, se constató que Mirtha acababa de parir. Entonces, se quebró y confesó lo que había ocurrido. Un equipo de policías viajó hasta el lugar que indicó la joven, donde lograron rescatar a la criatura con vida, que permaneció internada durante dos días, hasta que finalmente falleció en el hospital. "

    Fue todo premeditado. Y, ante la gente que sabía que estaba embarazada, pretendió inventar una historia fantástica en donde unos secuestradores ("machistas recalcitrantes" agregarían las feminazis) le robaron el bebé. Yo le daría pena de muerte por haber abandonado a una criatura inocente de la que estaba obligada a hacerse cargo, y por querer victimizarse cuando ella es un monstruo horrendo desalmado (o, para que no se quejen las feminazis, "una monstrua horrenda desalmada").

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  2. Que suerte que se hizo justicia. En situaciones similares las embarazadas se practican abortos y el homicidio que cometen queda en la total impunidad. Esta vez una asesina pagó por quitarle la vida a un inocente, pero normalmente esto no pasa.

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  3. OCHO AÑOS SOLAMENTE!!!!????

    Este delito aberrante tiene una pena de hasta 20 años, a esta hija de mil le tendrian que haber dado 25 minimo.

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  4. enterarme de estas cosas me hacen sentir muy mal y me llenan de vergüenza. saber que a una mujer que tiró a su hija en medio del monte para que se la coman las víboras le dan solamente ocho años de prisión me hace dejar de creer en la justicia.
    porque que hayan dementes que la defienden a esa inhumana asesina y que encima piden su absolución es comprensible, puesto que el mundo está lleno de gente que vive vidas miserables y que ello los hace desquitarse contra la gente que vive en la cordura y en la salud. pero que los jueces se comporten de la misma manera que los locos, enfermos y pervertidos es preocupante.

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  5. Y que pasó con esto? Quedó en la nada? Porque la abogada defensora decía que iba a apelar, pero hasta ahora no se informó que lo haya hecho.
    Será que los fundamentos del fallo son tan contundentes que no hay espacio para la mentira de la cuerva que protege a esta miserable asesina?

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    Respuestas
    1. el fallo fue anulado por la corte suprema de tucuman

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    2. La Corte Suprema tucumana trabaja para la tribuna, pero no para la tribuna integrada por el pueblo tucumano sino para la tribuna de sinarcas que se alegran de ver como la decadencia avanza sobre nuestro país y triunfa la injusticia.

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  6. Anónimo 13:05: salió una nota en Vágina12 (el suplemento feminista del pasquín kirchnerista). Este es el enlace:

    http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/las12/13-6859-2011-11-12.html

    Básicamente la abogada dice que Mirtha está en libertad pero que si no toman en cuenta la apelación, la van a encerrar, pero en su casa con la pulsera en el tobillo. Sin embargo la abogada no quiere que pase eso, porque la mujer acusa ser pobre. Seguramente privada de su libertad pero en la comodidad del barrio, esta vil y despreciable criminal de Mirtha va a terminar vendiendo droga. Por eso la tendrían que encerrar bien encerrada, y darle la custodia de la hija que tiene ahora a algún familiar para que se haga cargo (no vaya a ser cosa que un día se le de por repetir el infanticidio).
    Y pensar que esa asesina desquiciada quería ser trabajadora social, de la que se salvaron los que necesitan de una trabajadora social.

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